Las polaridades según otros teóricos y terapeutas gestálticos

En este último apartado de la Parte i de este trabajo, voy a fijarme solamente en unos pocos Teóricos de la Gestalt que han dejado una huella importante en toda la teoría y la práctica que ha venido después de Gestalt Therapy.

Todos aquellos que han leído -despacio- este libro han tenido que modificar en gran parte su pensamiento sobre la Teoría de la Terapia Gestalt (dejando a salvo siempre, eso sí, unos cuantos principios básicos planteados naturalmente por Fritz y Laura Perls antes de 1951). Pero quienes más han acusado la influencia de ese libro han sido precisamente aquellos que escribieron obras, también fundamentales sobre la Terapia Gestalt, tratando de organizar de una manera práctica y comprensible y útil todo cuanto habían dicho los "fundadores".

Alguno de estos teóricos podrían tal vez ser incluidos en esa categoría de "fundadores", pero atendiendo a la cronología, quizá debamos considerarlos como los discípulos de la primera generación y maestros también de los que han venido después.

Erving y Miriam Polster

En una entrevista realizada por Margherita Spagnuolo al matrimonio Polster y publicada en 1985110, a la pregunta de cómo se había pasado de la Psicología de la Gestalt a la Psicoterapia Gestalt, la amplia respuesta contenía este párrafo sobre las polaridades:

"El filósofo S.Friedlaender estimuló en Perls otro fecundo curso de pensamiento a través de su concepto de la indiferencia creativa. Esto último sugirió a Perls, ante todo, la inevitable diferenciación de los opuestos, o polaridades, que está en la base y enriquece toda idea. Ver sólo un aspecto de un concepto o de un suceso es, en cierto sentido, una gestalt incompleta que carece del contraste o trasfondo contextual. En realidad es imposible comprender del todo ciertos conceptos sin una polaridad que suministre una distinción. La noche, por ejemplo, existe solamente porque existe la existencia contrastante del día. En segundo lugar, la indiferencia creativa implica la prospectiva imparcial según la cual los opuestos son igualmente esenciales para formar la dimensión psicológica del individuo"111.

En este extenso párrafo, los Polster sintetizaban no sólo lo que Perls había dicho en Yo, hambre y agresión, sino lo que ellos mismos habían desarrollado más ampliamente en su obra teórica y básica, publicada en 1973, después der años de experiencia de los que había sido discípulos diorectso de Fritz Perls. me refiero a Terapia Guestáltica. Perfiles de teoría y práctica112 en el que dedican al tema de las Polaridades casi todo el capítulo 3: "Resistencia y superación". Observan agudamente que "el sujeto perturbado está dividido dentro de sí mismo, no ya contra sí mismo (p.68; cursivas en el original), con lo cual, en mi opinión, dejan a un lado el enfrentamiento entre "perro de arriba y perro de abajo".

Su insitencia va más bien en devolver el poder a las partes negadas del sí mismo por medio de lo que ellos llaman "el sentido de un reflejo primario hacia la síntesis, dondequiera que las identidades elementales entre en contacto" (p.71).

Reconocen que "la polaridad guestáltica más famosa es la dicotomía opresor-oprimido en la que la lucha se libra entre el amo y el esclavo" (p.72), recuerdo claro del modo cómo encaraba Perls la lucha entre sus propias -y ajenas- polaridades; pero los párrafos que siguen nos muestran un planteamiento diferente o, por lo menos, más completo y enriquecedor que lleva por "un movimiento natural y básico hacia la síntesis, un reflejo tendente a la integración" (p.74).

En la órbita del libro de Perls y Godman, apuntalan la idea de que las polaridades están en el "campo" y, añaden:

"Ternura, compulsión, audacia, inexorabilidad y afabilidad son una combinación de características difícilmente compatibles en la experiencia, a menos que una persona, al redescubrir la amplitud de su campo, las reorganice en una composición nueva"113.

Naturalmente, siguen la línea del proceso de integración que llevará, casi inevitablemente, a que el individuo crezca:

"El crecimiento depende de que se renueven las posibilidades de contacto entre los diversos aspectos del individuo, posibilidades que han sido eliminadas por ideas erróneas acerca de la incompatibilidad"114.

Y como un eco de tantas frases de Perls y Godman, hablan también de la excitación que conlleva la ordenación e integración de dos cualidades opuestas, y añaden con la lucidez y el optimismo que caracteriza a este matrimonio de terapeutas y maestros de Terapeutas Gestálticos: " El movimiento hacia la integración moviliza ese excitamiento y la parte afectada no pierde su todavía poderosa energía" (p.77).

Joel Latner

En el mismo año 1973, otro de los gestálticos del Instituto de Cleveland, Joel Latner, publicaba un libro con un extenso título: El Libro de la Terapia Gestalt -guía holística de la teoría, principios y técnicas de la terapia gestalt según las enseñanzas de Frederick S.Perls y otros… El editor de la segunda versión española, F.Huneus, decía en el Prólogo que el libro

"es una buena rendición de los fundamentos del método que aparecieron en el clásico Gestalt Therapy… de F.S.Perls, R.F. Hefferline y P.Godman. En cierto sentido, es una versión más fácil de asimilar y comprender que la segunda parte ("Novedad, Excitación y Crecimiento") del libro mencionado arriba"115

Latner incluye el tema "la diferenciación y la dialéctica de las polaridades" en el proceso de la organización del campo, con lo cual demuestra estar en la línea de lo marcado en Gestalt Therapy:

"…tenemos que volver al proceso de la organización del campo. Hemos visto que la formación de la gestalt termina con la creación de un todo unificado de significado y actividad como resultado de la satisfacción de las necesidades del organismo. El comienzo de este proceso es un estado diferente de integración, el punto de la indiferencia creadora. Este es el punto cero, wu wei, el principio y el centro. […] Entre estos dos estados de funcionamiento hay un proceso de aclarar el campo y definir sus diferentes aspectos. La diferenciación es el proceso de separar las posibilidades en opuestos, en polos. No podemos estar conscientes de estas distinciones sin percibir su naturaleza polar. De esta forma, los opuestos se necesitan mutuamente y están relacionados estrechamente"116.

Después de este prometedor párrafo, vemos que Latner vuelve a los planteamientos de Perls sobre el dualismo del conjunto de realidades externas y sentimientos internos del ser humano, con la afirmación, ya conocida (y bien cierta, por otra parte), de que las polaridades tienen sus más profundas raíces en el funcionamiento del organismo y de ahí afirma la idea, un tanto confusa en mi opinión, de que "la formación de la gestalt es en sí misma la organización de un conjunto en los polos de figura y campo" (p.46).

Naturalmente, y confirmando que se mueve en el campo semántico de la oposición, al igual que Perls, afirma que "la relación de los opuestos consiste en que la existencia de uno necesariamente exige la existencia del otro" (Idem). Insiste en el proceso dialéctico de la interacción de los opuestos, lo que le lleva, como sobre ruedas, a establecer una relación entre la teorías de las polaridades y el proceso dialéctico de Hegel, en el plano estrictamente filosófico, y con la síntesis psicoanalítica de Jung:

"Cuanto mayor sea el contraste, dice Jung, mayor es el potencial. La energía intensa solo procede de tensiones proporcionalmente grandes entre los opuestos"117.

Para Latner "el pensamiento dialéctico es una concepción holística de las diferencias" (p.47). Al ler los párrafos dedicados a las polaridades y los opuestos, no podemos menos que tener presente las ideas de Perls en sus escritos personales más que en las elaboradas en colaboración con Godman, lo cual me hace recordar unas palabras de Gordon Wheler en la Introducción a su Gestalt reconsiderada, en las que hace notar que Latner sostenía que el manuscrito original de Gestalt Therapy, estaba bastante más elaborado por Perls y era más semejante a la versión definitiva de lo que Godman estaba dispuesto a admitir.118

Sin embargo, sí notamos en las palabras de Latner sobre las polaridades que coloca a estas en el ciclo de contacto y, aunque no lo expresa directamente, también en relación con los mecanismos de defensa.

Cuando se refiere a "Las polaridades en la terapia"119, volvemos a encontrarnos con la diferenciación de opuestos prácticamente limitada a "nuestra parte dominante, acusadora, exigente y la humillada y desamparada"; sin nombrarlos expresamente, percibimos aquí, en el trasfondo, las imágenes del "perro de arriba y el perro de abajo". Junto a esto, un pequeño párrafo, vuelve a seguir la línea apuntada por Perls y Godman en Gestalt Therapy que abandona los temas de contenido para prestar más atención a los fenómenos de frontera. Dice así Latner:

"Son básicos [los temas de contenido] para muchas teorías sobre la conducta humana, pero como hemos visto, prácticamente no tienen ningún papel en nuestra explicación de la terapia gestalt. En su lugar, se presta atención a las variaciones en el contacto, en el funcionamiento de los modos del yo y en la relación del contacto de cada una de las partes con la situación actual"120.

Después de analizar un trabajo terapéutico, Latner insiste, con razón desde su planteamiento, en que al intensificar la oposición de los opuestos, se puede llegar al "punto en el que este conflicto interno y duradero puede adelantar hacia la unidad y la integración" (p.165).

Joseph Zinker

También terapeuta gestáltico del Instituto de Cleveland en donde se formaron los que ya hemos visto como la primera generación posterior a Perls, Godman, From, Laura Perls, y que destacaron por haber sido los que empezaron a desarrollar teóricamente cuanto Perls, a su modo, y Gestalt Therapy al suyo plantearon como primicias de la Terapia Gestalt. Joseph Zinker es, de modo especial, el teórico de la creatividad en su relación con la Terapia Gestalt.

Su libro, El proceso creativo en la terapia guestáltica (1977),121 planteó un modo nuevo de acercarse a la terapia : "La terapia gestáltica es realmente un permiso para ser creativo" (p.22). Y, efectivamente, Zinker trata el tema de las Polaridades -como todos los demás que desarrolla en su libro -desde el punto de vista de la creatividad, en el capítulo 8 dedicado todo él a "Polaridades y conflictos".

Ve al individuo como un conglomerado de fuerzas polares que él llama "multilateralidades" y que, en realidad, cuando se trabajan adecuadamente aceptándolas y sacándolas a la luz, no deshacen a la persona sino que la ensanchan, amplían su campo de experiencias, de afectos, de sensaciones y sentimientos. Cualquier punto oscuro que quede en la conciencia, viene a decir -y nos viene también el recuerdo de lo que Perls llamaba "hoyos" de la persona-, son deseos de incorporar a ella una nueva y más creativa noción de sí mismo. Ese punto oscuro puede ser también lo que Zinker llama "lo misterioso", aquello que la terapia quiere iluminar para que deje de ser desconocido o apenas entrevisto.

Todo estos temas los plantea Zinker hablando de límites, de frontera, de polaridades egosintónicas o egodistónicas; es decir, de conflictos. Los define de dos tipos: intrapersonales e interpersonales y siempre en relación con las polaridades. Si son conflictos intrapersonales, parece sugerir que las polaridades aparecerán con más evidencia en la introyección y en la retroflexión. Si son interpersonales

sucede [que] un individuo reprime su conciencia de alguna zona de su propio ser y luego la proyecta sobre otro: es más fácil ver lo malo de otro que lo propio. […] Las polaridades que se proyectan pueden ser oscuras, desconocidas y perturbadoras (yodistónicas), o bien oscuras, desconocidas y sustentadoras (yosintónicas)."122

Todas las respuestas polares que nos damos a nosotros mismos en las experiencias de contacto, es decir, cuando negamos uno de los polos y sólo dejamos aparecer el otro, son respuestas pobres , repetitivas, y, en cambio,

"Para crecer como persona y tener con los otros experiencias de conflicto más productivas […] debo poner al descubierto esa parte de mí mismo de la que me desentiendo.[…] necesito entrar en contacto con esa parte de mí mismo que no asumo. Este es el paso preliminar: ponerme en contacto con la forma en que mantengo en secreto algo de mí mismo"123.

Veremos en la Parte iI algunas de las formas que Zinker utiliza para trabajar creativamente con las "polaridades y conflictos" y cómo buscar el contacto con esa parte "secreta y misteriosa" (¿negada?) de y para nosotros mismos; pero, como él dice, "se trata, en todos los casos, de una cuestión de totalidad, integridad, entereza, unidad, orden, estructura" (p.157); de lograr el equilibrio, en la expresión total de nosotros mismos, entre la espontaneidad y el sano y necesario control.

Gordon Wheler

Terapeuta y docente, es ya de la tercera o tal vez cuarta generación de los teóricos y clínicos gestálticos procedentes del Instituto de Cleveland.

La distancia ha debido de crear en él un sentido de absoluta libertad de criterio frente a lo que han dicho los "fundadores", quizá sus mismos maestros. Es reconfortante ler un libro como Gestalt Reconsidered. A new approach to contact and resistence (1991), en el que, sin ninguna intención iconoclasta, pero sí con la urgencia sana de seguir adelante en la investigación teórica para no quedarse nunca estancado en ningún punto del ámbito riquísimo de la Gestalt y de sus enormes posibilidades, Gordon Wheler somete a examen crítico no sólo lo dicho por Perls en los inicios de su obra y actividad, sino también el propio libro de 1951, el escrito por Perls y, sobre todo, por Paul Godman.

El tono de respeto hacia éstos, y hacia quienes a continuación siguieron adelante en el necesario proceso de teorizar una serie de intuiciones y elaboraciones básicas muy importantes, es total. Y a la vez hay una forma de colocarse con un criterio muy personal y muy agudo ante esas obras y esos autores, para indicar no las fisuras de su pensamiento, sino sobre todo aquellos aspectos que presentaban puntos de agarre para seguir subiendo hacia una Teoría de la Terapia Gestalt cada vez más rica y completa.

Mientras en Perls habíamos visto, a través del léxico (que traduce muy claramente las ideas del que lo utiliza), su preocupación por los opuestos, en Laura Perls por la integración, en Gestalt Therapy por una combinación de estos dos campos semánticos, aunque dando un paso más en la teoría del campo y la Teoría del Self, en los Polster, en Latner y en Zinker hemos visto cómo seguían esas líneas de pensamiento en torno al tema que nos ocupa con bastante fidelidad, aunque alargándolas y ampliándolas creativamente.

Ahora Gordon Wheler, por su parte y tal como indica el subtítulo de su libro, se centra en el contacto y la resistencia e, inevitablemente, vuelve a encontrarse con la polaridad. No sólo cuando revisa las teorías del primer Perls, sino también lo que llama "el modelo Perls/Godman" y la propia "actividad de la escuela de Cleveland" a la que él mismo pertenece.124 De ahí, que las palabras polos, polaridad, oposición, integración, etc., estén muy presentes en los primeros capítulos de "reconsideración" de las teorías gestálticas que estudia. Cuando plantea, en los tres capítulos restantes, sus propias ideas que corrigen y completan las anteriores, insiste en los dos conceptos que le interesan, la resistencia y el contacto, y enseguida aparece también la palabra polaridad, pero siempre utilizada en un contexto ampliamente positivo, como algo que puede tener un sentido importante en el proceso de contacto.

"No tiene sentido, por ejemplo, definir la "introyección" como una "resistencia al contacto", exactamente como tampoco tiene sentido decir que, necesariamente y por definición, es una "resistencia al contacto" su función polarmente opuesta, la "masticación", por usar la polaridad perlsiana. La una o la otra pueden ser usadas para "resistir" […] a la particular figura de contacto del momento, o para reforzarla y elevarla, según sean las metas o el estilo del particular organismo/entorno que está en cuestión en un momento dado. Pero es difícil imaginar un contacto que no incluya siempre algún elemento de ambas"125.

Esa inclusión de elementos polares en el proceso queda reforzada en las páginas que siguen cuando, después de esquematizar el modelo de las relaciones entre contacto y resistencia de Perls/Godman, Wheler propone un esquema nuevo en el que claramente se ve que las polaridades no se dan entre contacto y resistencia, sino dentro del propio y unificador proceso de contacto. La via para la integración de las polaridades queda así marcada con nitidez. Dos páginas más adelante, el autor da una lista parcial126 de las acciones que Perls, en 1947, mencionaba como "evitaciones" o "resistencias", lista en la que aparecen esas resistencias enfrentadas a sus opuestos. Al concluirla, Wheler comenta:

"Es obvio que la columna de la derecha es una lista de posibles polos o funciones opuestas al término "resistencia" como lo ha entendido Perls. Decimos "polos posibles", porque también estos términos podrían tener, naturalmente, una considerable variedad de "opuestos", según el modo en que se conciban en un contexto dado. Repetimos de nuevo que, en cada caso, ambos términos, ambos polos (u otros polos), podrían ser la "resistencia", mientras que todos, en distintas circunstancias y con distintos fines, pueden ser esenciales precisamente para el contacto, ese que, según Perls en cambio, se obstaculizaría".127

Este planteamiento (que el propio Wheler llama "enfoque polar") se desarrolla ágilmente en las páginas que siguen, incluso a través del análisis de dos casos clínicos. Y finalmente se sintetizan en la "Conclusión" del libro en la que el autor condensa así sus ideas:

"…los polos fundamentales de la experiencia, los mundos enteros del pensamiento y de la emoción están en guerra con nosotros y en torno a nosotros en la búsqueda inquieta de una nueva y más satifactoria organización: individualismo y solidariedad, altruismo y ambición, nacionalismo y consciencia planetaria, espontaneidad y firmeza de propósitos, esperanza y desesperación (que en definitiva no son otra cosa que polos gestálticos gemelos de la formación de la figura y de la destrucción de la figura, ambos necesarios para la vida y que caminan equilibrados, es decir, expresados en la gestión del fondo).[…]…y son por tanto útiles para esa frontera, o punto de contacto o de integración, entre pensamiento claro y acción justa, que en cierto sentido han de ser dos expresiones y descripciones de nuestro Self más completo"128

Índice de contenidos:

  1. Las polaridades en la Terapia Gestalt
  2. Introducción. Etimología y delimitación de un campo semántico
  3. Planteamientos previos sobre las Polaridades
  4. Las polaridades en la Literatura
  5. Las polaridades en el Psicoanálisis
  6. Las polaridades en el Existencialismo
  7. Conclusión
  8. Las Polaridades en los escritos teóricos de la Terapia Gestalt
  9. Escritos de Perls posteriores a 1951
  10. ¿Escribió Laura Perls sobre las Polaridades?
  11. Perls, Hefferline y Godman: Gestalt Therapy. Excitement and Growth in the Human Personality (1951)
  12. Las polaridades según otros teóricos y terapeutas gestálticos
  13. Conclusión
  14. Cómo trabajar con las Polaridades en Terapia Gestalt
  15. Métodos de trabajo con Polaridades a partir de escritos de Terapeutas Gestálticos
  16. Conclusión
  17. Bibliografía
  18. Notas

Imagen de uaeincredible vía Flickr

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