Diosidencias: qué son y cómo encontrarlas en tu vida

diosidencias

"Todo lo que nace proviene necesariamente de una causa; pues sin causa nada puede tener origen".
Platón

Diosidencias: ¿qué son? A veces las encontramos cuando nos preguntamos cosas como, ¿Por qué a mí?, ¿qué hice yo para merecer esto?, ¿por qué me pasan tantas cosas malas?

Estas son sólo algunas del arsenal de preguntas que usualmente nos hacemos cuando las cosas parecen ir contrario a lo que esperamos. Es como si el mundo conspirara en nuestra contra, como si todas las circunstancias estuvieran dispuestas a hacernos la vida un poco más miserable.

Definitivamente, todos los seres humanos en algún momento hemos pasado por una situación como la antes descrita, pero una de las razones por las cuales las cosas se complican con frecuencia radica en que nos enfrascamos en encontrar una respuesta al por qué estamos atravesando por semejante tragedia, en lugar de cuestionarnos acerca de para qué llegó ésta a nuestra vida, es decir, descubrir el propósito escondido tras aparente desgracia.

Todo lo que nos ocurre, tanto lo positivo como lo negativo, pasa por un propósito y descubrirlo representa uno de los desafíos que mayores satisfacciones aporta al crecimiento personal y espiritual. Ya lo decía el poeta romano Ovidio: "La causa está oculta; el efecto es para todos visible".

La mayor parte de las situaciones de nuestra vida se las solemos atribuir a la casualidad, pues pensamos que obedecen al azar y que, por lo tanto, ni siquiera tienen un origen o una razón para producirse, simplemente, ocurren y ya; sin embargo, no podemos negar que permanentemente estamos siendo afectados por acontecimientos a los cuales, por más que intentamos, no les logramos encontrar una explicación coherente, pues se dan de una manera casi mágica, como si todo en el universo maniobrara para que ocurrieran.

Diferentes autores se han expresado en cuanto a esos acontecimientos inexplicables, negándose a atribuírselos a la casualidad, sino a la causalidad, pues a su entender obedecen a una causa superior, que trasciende al azar, o a la coincidencia, e incluso a la tan apreciada razón.

Son estos mismos autores los que introducen un concepto poco conocido, pero que clarifica bastante todo lo expuesto hasta ahora, se trata de las Diosidencias.

Este concepto se refiere a esos sucesos para los cuales no existe ninguna explicación razonable, pues su ocurrencia se puede catalogar casi como mágica, es como si todas las piezas de un enorme rompecabezas se hubieran unido a la perfección para que ese acontecimiento se produjera, porque de otra manera habría sido imposible, de modo que, sin lugar a dudas, una fuerza muy superior tuvo que mediar su ocurrencia.

Ejemplo de ello es cuando decimos: "No se cómo explicarlo, pero todo se fue dando de una manera perfecta".

¿Coincidencias o Diosidencias?

Miguel Rueda (2006) opina sobre su propia experiencia en cuanto a las diosidencias: "Mi vida está llena de esos sucesos a los cuales no les encontramos explicaciones. Hay quienes les llaman coincidencias, yo prefiero llamarlas "Diosidencias". Este autor admite que coincidencia es un concepto muy limitado para esos sucesos inexplicables que sacuden constantemente nuestra existencia.

La autora Yohana García (2005) afirma que:

"Esas causalidades o Diosidencias o sincronías se realizan en un plano del cielo llamado Plan o Causal. Estas coincidencias forman la parte mágica de la vida de las personas".

Es decir, que No es absurdo pensar que nuestra vida sí posee una parte mágica, que no sólo nos regimos por la razón, sino que hay fenómenos cuya explicación no la hallaremos jamás haciendo uso únicamente del raciocinio.

Es importante aclarar que las Diosidencias no son exclusivas de ningún país, ocurren a todas las personas por igual, aunque muchas veces no notemos su presencia. Eso es lo triste, que a pesar de lo maravillosas que son esas causalidades que enriquecen nuestras vidas, algunas veces el dolor, la prisa o el pesimismo no nos dejan percibirlas ni descubrir el verdadero propósito que se esconde tras ellas.

17 Comments

  1. Es difícil dar una explicación y entender, lo que sí es cierto es que un alto porcentaje de la raza humana anda causando daño o diestra y siniestra, y ya no tienen el menor sentimiento para causar el mal y lamentablemente estamos en el camino ya sea por cualquier concepto antes mencionado.

    1. Hola Francisco,

      Me parece que se piensa que muchas personas dañan a otros porque eso nos dicen las noticias, ya sea en la tele o por internet, pero al mismo tiempo hay muchas personas que tienen pequeños actos de generosidad y bondad todos los días, pero no son noticia. Si tu ves el daño que algunos causan, y que es cierto, es más posible que te cierres a ser generoso y ayudar cuando alguien lo necesite.

      En otras palabras, creo que cada persona tenemos la oportunidad de elegir cuáles serán nuestras acciones, más o menos con independencia de lo que pasa afuera. Ojalá que cada vez más personas elijamos ayudar, sumar, en vez de dañar.

  2. Soy mujer de fe, la diosidencia no es ni la casualidad ni la causalidad, la palabra te lo dice “Diosidencia” son las cosas de “Dios” así sea.

  3. La verdad estoy comenzando a pensar que esto es cosa de locos. La maldad es maldad. La bondad lo mismo. Ahora realmente viene mi problema porque yo creo en Dios, creo que las cosas pasan a consecuencia.
    No estoy todavía lista para pensar que la magia malévola me acosa hoy y hace unos años. Encontré a todos mis mas amados familiares muertos primero yo. Uno a uno y casi mentalmente pensé antes que pasaría como paso su muerte. Menos en la muerte de mi Madre. Y ahora la venta de mi trabajo. El dinero, las deudas que solo aumentan. El amor no se cumple jamás y yo sigo acá no se como hago para que coma mi hijo. Siempre tengo un angel a mi lado supongo que me salva pero esta harto como yo. A ver díganme, a donde esta la cola para que Dios le ponga onda a mi vida? Gracias!!!.
    Entonces? A quien hay que buscar para que estas dosidencias desaparezcan o se den vuelta a mi favor. Gracias Irene.

    1. Hola Irene,

      Lo que describes nos hace pensar que hay algún tema no resuelto en tu vida pero que no lo estás viendo. Lo que se nos ocurre sugerirte es que separes las muertes naturales de tus familiares del trabajo y de tu hijo.

      En lo que toca a tu trabajo lo que toca es seguir adelante y encontrar otro trabajo que te guste y que idealmente sea mejor que el anterior. En el amor toca que sigas conociendo personas, pues seguro habrá alguien que sea una buena compañía para ti.

      Lo más importante nos parece que es tu hijo. Intenta ser el mejor ejemplo, la mejor mamá que puedas ser para el, de manera que crezca con lo mejor de ti para que tenga una vida más placentera. En esto y en lo anterior, puedes orar a Dios pidiendo su ayuda y su guía.

  4. Es maravilloso ver, saber que cada vez más personas se levantan con un oído y corazón sensible la propósito del Señor! al Amor! A nuestra amiga Irene que comenta el articulo, sería bueno decirle que no tiene que hacer cola alguna, que Dios! ya le reservo desde hace mucho un lugar VIP, especial para escucharla y responder a su clamor! Solo esta en ella, la invitación hace mucho, esta hecha. Me apasionan estos temas, creo que son la sal y la luz que este mundo cada vez mas enfermo y decadente necesita. Gracias! si pueden seguir alimentándome de este nutriente espiritual maravilloso. Gracias!!

  5. Hola siempre en cosas positivas me puedo dar cuenta de estas diosidencias y me agradan y ponen muy contenta pues las tomo como que Dios me quiere decir algo, me gustaría aprender más de todo esto.

    1. Hola Teresita,

      Lo que podemos compartir contigo es que aquello que llamamos bueno o malo también puede verse como enseñanzas. A veces dulces, a veces amargas, pero que si estamos atentos, nos ayudan a seguir creciendo. Saludos!

  6. La diosidencias son fenómenos que ocurren en el ser humano de forma inexplicable que impacta positivamente o negativamente sin entender su origen o causa y que trasciende los límites del ápices.

  7. Hola es casi como haber encontrado esta pagina. Esta semana escribi tres cartas via e-mail una a mi hija, mi esposa y mi hijo. En esta última le explico a él lo Grandioso que fue que llegase a mi vida y en un fragmento escribo: … “la Grandiosidad” Gran Diosidad le expliqué.

    Para mi es así; cuando eres completamente feliz, entero, robusto, pleno y lleno de sueños construidos y los que faltan por construir… me puedo sentir poquito como Dios y cuando volteas a ver hacia adentro y sabes que a Dios lo llevas ahí contigo, entiendes muchas cosas cuando oyes que Él es bueno, que te quiere y te acompaña y así es como vive en ti.

    Cómo pasa exactamente, tampoco lo sé pero estoy seguro de que pasa cuando logras alinearte con el, te esfuerzas le pides su presencia y te responde haciendo esos pequeños milagros que llegan a su tiempo el cual es perfecto. No pierdas la fe Irene, el te ha acercado a su cielo desde aquí, sigue trabajando en ello.

    1. Hola Gustavo, está muy bonita la palabra que nos compartes: Gran Diosidad, gracias!

      Sin duda Dios está presente en la plenitud que describes y deseas para tu hijo. Sin duda tod@s deseamos eso mismo para nuestros seres queridos y para nuestra propia vida. La cosa es que no siempre es así y vienen problemas y obstáculos.

      Eso no significa que ahí no esté Dios, pues Dios está en todo. Algunos místicos han llamado a ciertas etapas difíciles de la vida “La noche obscura del alma” y más todavía “La noche obscura del espíritu”.

      Difíciles como sean, esos momentos también vienen a enseñarnos las lecciones que necesitamos para seguir adelante como hijos de Dios. Saludos y otras vez gracias por compartir.

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