Escritos de Perls posteriores a 1951

Parece que después de la aparición de Gestalt Therapy…, la escritura de Perls pasa por dos épocas diferentes. En la primera, a mi entender, y sobre todo en los artículos o conferencias breves, su pensamiento es más claro y organizado y, aunque sigue (como es lógico, por otra parte) desarrollando viejas ideas ya presentes en la etapa que hemos analizado antes, hay un esfuerzo por avanzar, por aclarar y aclararse, para entrar con más profundidad en temas que había dejado un poco pendientes anteriormente y que expresa con más rigor, tal vez por lo que supuso para él también el fecundo intercambio de ideas con Paul Godman y con los que formaron la primera generación del Instituto de Gestalt de New York.

A 1955 y 1959 pertenecen dos trabajos en los que vuelve a tomar en consideración el tema de las dualidades o de los opuestos. Son "Moralidad, límite del Ego y agresión" y "Resolución".89 En el primero, menciona con claridad la palabra polos, referida esta vez a los conceptos de moralidad absoluta y moralidad relativa:

"…en realidad, estamos supendidos entre los dos polos: la incertidumbre de la moralidad relativa y la desesperación de la moralidad absoluta, entre la Escila de la razón y el Caribdis de la revelación. [Y añade:] ¿Hay alguna solución frente a este conflicto?"90.

Vuelve a enfrentar las respuestas de "bueno" y "malo" como procedentes del organismo y afirma que "al etiquetar al estímulo como bueno o malo, amputamos lo bueno y lo malo de nuestra propia experiencia"; y retorna de nuevo al viejo ejemplo, ya utilizado por él, del Dr. Jekyll y Mr. Hyde. Estamos ante un texto que toca al tema de la disociación, aunque suavizándolo porque ve la solución al problema de los opuestos, al menos en el campo de la agresión, en la flexibilidad y relatividad.En estrecha relación con lo anterior está un párrafo del segundo artículo citado:

"Puedo ser simultáneamente bondadoso y despiadado, exaltado y deprimido. Lo equívoco es el supuesto que "yo soy esto y no aquello", lo cual crea una división que necesitaremos ampliar de modo que también podamos darnos cuenta de la parte perdida"91.

Orientando hacia el trabajo con esa división, ofrece una escueta frase que, en el ámbito de las polaridades, puede estar muy cargada de contenido: "Gran parte de la terapia consiste en encontrar estas divisiones y activar ambos lados. Cualquier activación de ambos lados tiende a unirlos nuevamente". (p.75). Y un par de párrafos más adelante, escribe otro que me parece el más claro de los que Perls ha ido dedicando a este tema.

"En el Taoismo, el símbolo yin/yang representa el interjuego de los opuestos. La mitad blanca se torna más oscura, y la mitad oscura se torna más blanca. Ambas mitades interactúan para formar el círculo de la existencia. ¿Cómo es experienciar ambas mitades a la vez? Se siente ambigüedad. ¿Soy un intenso heterosexual o un homosexual afeminado? Una completa capacidad de darse cuenta puede vivenciar ambas mitades, sin que sea preciso resolver la diferencia. ¿La amo o estoy resentido con ella? Puedo experimentar ambas cosas, y con ello nuestra relación será más vital y compleja. Emerson dijo en una oportunidad que la consistencia es el gnomo de las mentes estrechas. La consistencia exige que experimentemos sólo una de las polaridades. La verdad es que la mayor parte del tiempo estamos experimentando ambos lados, es decir, opuestos. Y esto enriquece el rango de nuestras posibilidades. […] Cada uno es la totalidad de la capacidad de darse cuenta. La resolución está en experimentar la bondad y la maldad, el dominio y la sumisión, el perro de arriba y el perro de abajo"92.

Tengo la sospecha de que es ésta la primera vez que Perls menciona al "perro de arriba" y al "perro de abajo" relacionándolos con las polaridades. No puedo asegurarlo, porque mi búsqueda a través de las páginas de las obras de Perls ha estado limitada por una serie de factores que no es necesario enumerar. Pero quería dejar constancia de esta duda porque, a partir de este momento, en el resto de sus obras y en las de muchos de sus comentaristas, el problema de las polaridades va identificarse con la imagen de los "perros", uno arriba y otro abajo…y no estoy muy de acuerdo. En un diálogo de Perls con Coper C.Clements, publicado en 1968, Fritz (ya era Fritz para todos) trata de aclarar a su interlocutor:

"Sí, en este material de acting out (la repetición de algo93), una de las polaridades está siempre escondida. Tomemos el acting out básico. ¿Qué es lo que actuamos habitualmente como nuestro sistema moral o de auto-mejoramiento? El sistema de perro de arriba-perro de abajo. Conoces este juego. Nos damos cuenta de la parte ineficiente "perro de abajo" en nosotros mismos, pero no nos damos cuenta del carácter de la parte de arriba de nosotros mismos. Nuestra propia conducta virtuosa y normativa la damos por hecho. Y así el equilibrio entre conducta sumisa y conducta bravucona, entre el agresivo y el asustado, no se logra jamás".94

Una lectura algo cuidadosa de este párrafo me parece que pone en evidencia la diferencia que separa al "juego" (así lo llama Perls) del "perro de arriba- perro de abajo", con todo lo que ha identificado como seria confrontación entre opuestos en sus textos anteriores. La polaridad escondida no es necesarimente "ineficiente", sino plenamente eficaz en el momento en que se integra con la que no escondemos ni a nosotros ni a los demás.

En mi opinión, hay en este texto una confusión que tiene poco que ver con lo que hasta entonces, creo, estaba explicado con gran claridad. Reducir todo el problema de las polaridades al "perro de arriba- perro de abajo" me parece una simplificación no sólo excesiva, sino equivocada. Según lo que Perls ha ido diciendo sobre esa imagen "canina", parece que el "perro de arriba", la personalidad superior diríamos, busca el control, mientras que el "perro de abajo" trata, por medio de toda clase de subterfugios, de evadirse de esos "deberías" insistentes. Y como el propio Perls explica a uno de sus clientes ese intento de control y la consiguiente resistencia es

"una de las fisuras más corrientes de la personalidad: la división entre "perro de arriba " y "perro de abajo[…] El perro de arriba es conocido por el psicoanálisis como el superego y también como la conciencia […] Es normativo, a veces tiene la razón, pero siempre actúa como si la tuviera […]…siempre dice "tú debieras" y hace amenazas si no se le obedece[…] El perro de abajo, en cambio, hace las cosas de un modo diferente. Dice a todo que sí, "claro que sí", […], pero "mañana, si es que puedo". de modo que el perro de abajo es un excelente frustrador, y entonces el perro de arriba, desde luego, no le permite salirse con la suya[…]y así el juego de autotortura o de automejoramiento, como quieran llamarle, continúa imperturbado año tras año…"95.

Leyendo atentamente este párrafo no se aprecia la polaridad, la gradación entre dos polos que permite verlos a ambos desde un punto equidistante y sin juicios de valor. Trabajar con el "perro de arriba-perro de abajo" es, sí, un juego que puede tener sus ventajas, por supuesto, porque se trata de expulsar de la conciencia el introyecto del "deberías" y la búsqueda de la perfección y el control.

Mientras que el trabajo con las polaridades, tal como lo hemos ido viendo a través de los textos del propio Perls, es la lucha sana por la integración de los dos polos extremos del eje de nuestra personalidad.

Los diálogos que Perls transcribe en Dentro y fuera del tarro de la basura, entre su perro de arriba y su perro de abajo sí nos parecen un "juego psicológico" del que saldrían otros beneficios probablemente, (el de la aceptación, por ejemplo, o el de una especie de "resignación activa" contra uno de los lados) pero no la integración armoniosa de la personalidad.

Sin embargo, lo que para Perls sí estuvo constantemente claro es que "siempre se está produciendo una polaridad"96, y esta consciencia se hizo más aguda en él con respecto a sí mismo. En su autobiografía Dentro y fuera del tarro de la basura, habla muchísimo de sus polaridades, de sus polos, de sus opuestos, integrados o no, pero también del "punto cero", del vacío fértil, de todo lo que él, desde el comienzo de su pensamiento gestáltico, había visto como solución al problema de las polaridades en la persona humana. Casi al final de este libro, que fue también el último libro que escribió, dice:

"Desde luego que el asunto principal para nosotros como existencialistas es el de la integración de lo propio (self), el llegar a ser de verdad y estar enteramente ahí.[…]…y yo digo antes del término de mi vida:La integración no concluye jamás".97

Índice de contenidos:

  1. Las polaridades en la Terapia Gestalt
  2. Introducción. Etimología y delimitación de un campo semántico
  3. Planteamientos previos sobre las Polaridades
  4. Las polaridades en la Literatura
  5. Las polaridades en el Psicoanálisis
  6. Las polaridades en el Existencialismo
  7. Conclusión
  8. Las Polaridades en los escritos teóricos de la Terapia Gestalt
  9. Escritos de Perls posteriores a 1951
  10. ¿Escribió Laura Perls sobre las Polaridades?
  11. Perls, Hefferline y Godman: Gestalt Therapy. Excitement and Growth in the Human Personality (1951)
  12. Las polaridades según otros teóricos y terapeutas gestálticos
  13. Conclusión
  14. Cómo trabajar con las Polaridades en Terapia Gestalt
  15. Métodos de trabajo con Polaridades a partir de escritos de Terapeutas Gestálticos
  16. Conclusión
  17. Bibliografía
  18. Notas

Imagen de uaeincredible vía Flickr

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