Las polaridades en el Existencialismo

"Debido a mi preocupación por el psicoanálisis en Frankfurt, me mantuve al margen de los existencialistas que estaban entonces ahí: Buber, Tillich, Scheler. Pero al menos me había compenetrado de una cosa: la filosofía existencial exige que uno tome la responsabilidad de su propia existencia. ¿Pero cuál de todas las escuelas existenciales tiene la verdad escrita con "V" mayúscula? […] ¿Existe alguna escuela existencial que no requiera apoyo externo, fundamentalmente conceptual? […] ¿Qué sería de Tillich sin su protestantismo, de Buber sin su hassidismo, de Marcel sin su catolicismo? ¿Pueden imaginarse a Sartre sin el apoyo de sus ideas comunistas, a Heidegger sin el apoyo del lenguaje, o a Binswanger sin el psicoanálisis?

Ya varias veces nos hemos encontrado con la retroflexión o inversión. Kierkegard, uno de los primeros existencialistas, habla de la relación del sí-mismo con el sí-mismo.[…] Estás, como dijera Kierkegard, en la desesperación, lo sepas o no"47.

Frente al aparente desapego con que parece hablar Perls de los filósofos existencialistas, Laura Perls reconoce mucho más abiertamente la influencia que tuvieron en la Terapia Gestalt. En una conversación mantenida con Edward Rosenfeld, en mayo de 1977, Laura Perls se manifestaba así:

"ER.- ¿Tú y Fritz os habíais interesado antes por la filosofía existencial?
LP.- Ciertamente. Formaba parte de mis estudios académicos. Trabajé bastantes años con Paul Tillich. A lo largo de mis estudios leí a Kierkegard y Heidegger, a los fenomenógos, Husserl y Scheler.

[…]

ER.- …¿No hay quizá un background de base que, en cuanto gestaltista, se usa continuamente?
LP.- En cuanto gestaltista: la Terapia Gestalt es existencial, empírica y experimental"48.

Y en otra conversación con Daniel Rosenblatt, en la primavera de 1984, Laura Perls volvía decir cosas semejantes, matizando tal vez algo más porque habla más extensamente de su formación:

"DR.-¿Qué hizo que tú cambiaras el término "psicoanalista revisionista" por el de Terapia Gestalt?

LP.- A lo que yo hacía quería llamarlo "Terapia Existencial", pero en esa época el término "Existencialismo" era entendido principalmente en el sentido de Sartre y de aquellos que tenían ciertas actitudes nihilistas, así que Fritz o Paul sugirieron el término Terapia Gestalt.

[…]

DR.- Antes has mencionado a Tillich y Buber.
LP.- Tillich y Buber eran mucho más de lo que normalmente llamaríamos teólogos. Realmente eran psicólogos.
DR.- ¿Cuál es la diferencia?
LP.- Les interesaba la gente, no hablaban de temas. Al escucharles, a Tillich o a Buber, sentías que te hablaban directamente a ti y no sólo sobre algo. El tipo de contacto que establecían era esencial para sus teorías."49

Después de Fritz y Laura Perls, otros Terapeutas Gestalt y también teóricos de ella han insistido sobre todas las bases filosóficas de la Terapia Gestalt. Joël Latner dice con toda claridad:

"Esta teoría [la de la Terapia Gestalt] tiene sus raíces en tres grandes corrientes. El psicoanálisis y sus concepciones de los fundamentos de la vida interior constituye la primera fuente. La segunda se articula alrededor de las investigaciones que están centradas en la experiencia individual y la vida cotidiana (humanismo, holismo50, fenomenología, existencialismo…). Finalmente, la tercera fuente de la Terapia Gestalt es la Psicología de la Gestalt…"51

Y el matrimonio de terapeutas gestálticos, Erving y Miriam Polster, decían taxativamente a Margherita Spagnuolo en 1985:

"MS.- …¿Qué momentos, según vosotros, han sido los más significativos en su [de la Terapia Gestalt] nacimiento y en su desarrollo?
EyMP.- La Terapia Gestalt es una psicoterapia existencial basada en la fenomenología…"52.

El método fenomenológico, atenido a reconsiderar los contenidos de la conciencia sin detenerse en dilucidar si son reales, irreales, ideales, imaginarios, etc., y procediendo sólo a examinarlos en cuanto son puramente dados, llega a la conclusión de que no hay, estrictamente hablando, contenidos de la conciencia, sino únicamente "fenómenos". El llamado por Husserl "principio de los principios" es el siguiente:

" toda intuición primordial es una fuente legítima de conocimiento […],todo lo que se presenta por sí mismo en la intuición ( y, por así decirlo, "en persona") debe ser aceptado simplemente como lo que se ofrece y tal como se ofrece, aunque solamente dentro de los límites en los cuales se presenta"53.

Pero Husserl, más adelante, respeta un elemento que va más allá del puro "fenómeno": el elemento significativo que nos introduce en un mundo abocado a trascender lo meramente anecdótico y limitado y que encierra elementos que superan y sobrepasan el campo de lo estrictamente psicológico. Desde esta posición, Husserl logra penetrar datos, signos, factores que, implícitos en la percepción del dato, señalan ya contenidos de valor lógico y ontológico.

Avanzando un poco más allá, nos encontramos con que, en la actividad intencional (equivalente, para Husserl, a la conciencia individual), pueden distinguirse dos polos, el noético y el noemático, que no son dos realidades ni dos esencias, sino los dos extremos de un simple y puro "flujo intencional"…Sin entrar ahora en el análisis de los términos utilizados por Husserl, me quedo con esa idea de los dos polos de un solo flujo intencional, que parece corresponderse, en parte, con la idea de polaridad, cuya utilización en diversos campos y obras anteriores a la Terapia Gestalt estoy tratando de "perseguir".

Esta evolución del pensamiento fenomenológico no implica necesariamente una derivación hacia el existencialismo que, por otra parte, ya estaba diseñado por Kierkegard antes de que el discípulo de Husserl, Heidegger, también a su modo, tratase de superar el mero plano filosófico, de la misma manera que los Psicólogos de la Gestalt, también deudores de Husserl, siguieron la huella de éste para superar lo suministrado por el "psicologismo" de la segunda mitad de siglo XIX.

Nos hemos ido encontrando, en los párrafos con que he tratado de resumir la relación entre fenomenología y existencialismo, con nombres citados por Fritz y Laura Perls en los textos citados al comienzo de este apartado. A partir de este momento, voy a dedicar algún comentario a esos filósofos, psicólogos, teólogos, ya mencionados, rastreando lo que en ellos puede haber en relación con las Polaridades.

Sören Kierkegard, el pionero del existencialismo, capta lo dialéctico de un modo vivencial. Ve lo esencial del ser humano en la presencia de opuestos en el hombre: por un lado, lo que queremos ser; por otro, lo que somos. Pero negamos algo de nosotros mismos y caemos así en una paradoja -la aparente unión racional de opuestos- que sólo puede resolverse por medio de lo que Kierkegard llamaba el salto existencial54.

Es preciso mencionar ahora, en relación con la fenomenología y con Sören Kierkegard, al psiquiatra y filósofo Karl Jaspers, cuya obra de juventud, Psicopatología General (1913) 55, es de una madurez reconocida por todos. A nosotros nos interesa, como terapeutas gestálticos, porque plantea la psicopatología en términos fenomenológicos y coloca en el centro de su teoría (contrastada con la práctica) los conceptos de proceso y desarrollo que tanto tendrán que ver, más tarde, con la Teoría de la Terapia Gestalt.

Pero el citarlo aquí se debe a la relación estrecha que Jaspers, fenomenólogo, tuvo con dos pensadores del existencialismo: el propio Kierkegard y Gabriel Marcel:

" Tanto Kierkegard como Freud han tenido discípulos muy especiales: de esos de quienes no cabe decir que simplemente…"forman el séquito". Karl Jaspers y Gabriel Marcel revisaron los escritos de Kierkegard -ya un siglo viejos- y mostraron su actual y vigorosa atingencia con respecto a nuestros problemas filosóficos y psicológicos"56.

Gabriel Marcel se opuso con fuerza a muchos de los planteamientos de Sartre desde sus planteamientos cristianos y católicos, pero es también un vigoroso filósofo existencialista . La paradoja para él está en que entiende

"por filosofía auténtica una filosofía que es la experiencia transmutada en pensamiento; -es el reconocimiento, tan lúcido como sea posible, de esta situación paradójica, que no solamente es la mía, sino que me hace a mí, pues más allá de toda experiencia no hay nada que se deje, no digo pensar, es que ni siquiera presentir"57.

Su filosofía, como la de Buber, gira en torno al encuentro, al Yo-Tú. Define el "encuentro" no por lo que aporta cada sujeto, sino por el acto de afirmarse como presencias libres. Un tú es alguien que me está presente, que responde a mi llamada. En el encuentro no capto la idea de él, sino la persona misma que se me revela, y toda revelación implica un don. Sólo en el encuentro con otros seres, llega la persona a ser persona, y continúa siéndolo. Aquí se abre el camino que lleva de la dialéctica al amor y en esa relación el sujeto no busca disponer del otro, porque el otro no pertenece al ámbito del avoir sino al del être58.

No es extraño que, desde estos planteamientos, Marcel se opusiera a la dialéctica nihilista de Jean Paul Sartre, especialmente la que teoriza en El ser y la nada (1943). En esta obra y en su obra filosófica básica, Crítica de la razón dialéctica (1960)59, Sartre habla de la polaridad dialéctica entre el ser y el hacer que le lleva a una totalización sintetizadora, pero negativa: "el hombre es una pasión inútil".

Nada como esto hubiera podido decir Martin Buber, el filósofo del diálogo, cuya influencia en la Terapia Gestalt ha sido ya estudiada exhaustivamente en un libro reciente60. Para él, la vida del hombre no es "pasión inútil", sino diálogo fecundo entre Yo y Tú, entre Yo y el Otro, sea este Dios, otra persona o, incluso, otra parte de sí mismo:

"Entiendo por ética el sí y el no que el hombre da a la conducta y acciones que le son posibles, a la radical distinción entre ellas que las afirma o niega, no de acuerdo con su utilidad o perjuicio para los individuos y la sociedad, sino de acuerdo con su valor y disvalor. Hallamos lo ético en su pureza allí donde la persona humana se enfrenta con su propia potencialidad y distingue y decide en tal confrontación, sin preguntar qué es lo bueno y qué es lo malo en ésta, su propia situación" 61

Así como Gabriel Marcel habla desde su catolicismo "atormentado", otro tanto podría decirse de Paul Tillich, pero en este caso desde su protestantismo (tal como había notado F.S. Perls en el texto que citamos más arriba) "angustiado". Para él la paradoja del hombre está en que "vive en dos dimensiones":

" Y cuando una vez más la ola se precipita y el siervo de Dios se queja de que no se le rinde justicia por parte de Dios, la respuesta es que Dios actúa más allá de lo que el hombre espera. Da poder al débil y a aquel que no tiene fuerza le acrecienta la fortaleza. Dios actúa paradójicamente; actúa más allá del entendimiento humano. ¿Cómo interpretaremos nosotros estas palabras? ¿Hay alguna manera de unir las alturas y las profundidades contrastadas en este capítulo?62.[…] Contemplemos estas dos dimensiones, estas dos diferentes naturalezas, así como su interrelación. Al hablar de ellas, hablaremos de nosotros mismos, puesto que pertenecemos a ambas en cada momento de nuestra vida y de nuestra historia. La dimensión humana, la dimensión histórica, es ante todo la dimensión del crecer y del morir […]La dimensión que está más allá de la historia es la dimensión divina. Y es una dimensión paradójica …[…] La tercera respuesta es que las dos dimensiones, aunque jamás puedan identificarse, se hallan la una dentro de la otra… 63.

Y en su obra El coraje de existir, los capítulos relacionados con el ser, la nada, la angustia y la angustia patológica64, nos enfrentan de nuevo a la paradoja que, desde Kierkegard, parece orientar el pensamiento existencialista y que, en la Terapia Gestalt, mucho más suavizada, quizá podamos encontrarla en el ámbito existencial de las Polaridades del ser humano.

Como eco de todo lo anterior, y quizá como colofón a este último apartado de la Parte I de este trabajo de recopilación de datos, textos e ideas, quiero traer aquí unas palabras de Laura Perls:

" Refiriéndome estrictamente a mí misma -y esta es la única manera en que un terapeuta guestaltista puede decir algo-, estoy profundamente convencida de que el problema fundamental, no sólo de la terapia, sino de la vida misma, consiste en volver aceptable la vida para un ser cuya característica dominante es tener conciencia de sí mismo como individuo singular, por un lado, y tener conciencia de su mortalidad, por el otro. Lo primero le da una sensación de avasalladora importancia, lo segundo miedo y frustración. Suspendido entre estos dos polos, vibra en un estado de angustia inevitable del que aparentemente -al menos en lo que atañe al hombre moderno de Occidente- no puede liberarse".65

Índice de contenidos:

  1. Las polaridades en la Terapia Gestalt
  2. Introducción. Etimología y delimitación de un campo semántico
  3. Planteamientos previos sobre las Polaridades
  4. Las polaridades en la Literatura
  5. Las polaridades en el Psicoanálisis
  6. Las polaridades en el Existencialismo
  7. Conclusión
  8. Las Polaridades en los escritos teóricos de la Terapia Gestalt
  9. Escritos de Perls posteriores a 1951
  10. ¿Escribió Laura Perls sobre las Polaridades?
  11. Perls, Hefferline y Godman: Gestalt Therapy. Excitement and Growth in the Human Personality (1951)
  12. Las polaridades según otros teóricos y terapeutas gestálticos
  13. Conclusión
  14. Cómo trabajar con las Polaridades en Terapia Gestalt
  15. Métodos de trabajo con Polaridades a partir de escritos de Terapeutas Gestálticos
  16. Conclusión
  17. Bibliografía
  18. Notas

Imagen de uaeincredible vía Flickr

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