Emociones positivas y negativas: cómo enfrentarlas

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Si te preguntas ¿qué son las emociones?, ya sean positivas o negativas, es porque posiblemente estás sintiendo alguna de ellas más que otra y se trate de alguna emoción considerada “negativa” como ira, tristeza o miedo y buscas cómo salir de ella.

Introducción

Podríamos ir al diccionario para encontrar significado de las emociones, sus características o poner ejemplos de sentimientos, pero lo realmente valioso es cuando, una vez que estás viviendo alguna de esas emociones, con puedas poner atención en lo que te pasa a ti y así conocerte mejor.

¿Por qué deberías poner atención cuando estás muy enojado, muy triste o muy contento? Porque lo que experimentas y el cómo te pueden dar muchas pistas sobre ti y ayudarte a resolver la forma en que reaccionas ante ellas en una determinada situación; digamos que es una especie de autoayuda si te encuentras atrapado en alguna y quisieras saber por dónde empezar.

Las emociones están ligadas a diversas situaciones que vivimos en el día a día, no podemos dar ejemplos de sentimientos o emociones aflictivas si dejamos de lado lo que las provoca y mucho menos el cómo las enfrentamos, ya que tiene que ver con nuestra historia personal, tema en el que ahondaré más adelante.

Lo que te enoja puede ser un espejo de ti mismo

Por ejemplo, supongamos que te enojas cada vez que tienes que lidiar con un colega de trabajo que no soportas por el motivo que sea y cuando tienes que interactuar con él o ella, el enojo es mayor, es algo que preferirías evitar.

Antes de entrar a la sala de juntas quizá ya experimentas sudoración en las manos, mareo, taquicardia, dolor de cabeza, tensión en diversas partes del cuerpo como quijada o manos, ansiedad o un profundo desagrado al saber que tienes que ver a esa persona o enfrentarte con esa situación enojosa.

El primer paso de autoayuda consiste en detectar, observar y sentir cada una de las sensaciones corporales y sentimientos que se desencadenan en ti, así como tratar de no luchar contra ellas y acepta abiertamente que estás enojado.

Una vez que sientes que tu quijada está apretada, por poner un ejemplo, puedes intentar focalizar tu atención en esa tensión y solo decirte “tengo tensión en la mandíbula” y sentirla sin poner demasiada expectativa en que desaparezca la molestia, respira profundamente y sigue con tus actividades, pero una vez dentro de esa situación incómoda pon más énfasis en revisar cómo te sientes y reconocer todas las sensaciones o pensamientos que vienen.

Cuando haya pasado el encuentro con la persona que te causa enojo, pregúntate con mucha honestidad: ¿qué es lo que me molesta de esta persona? ¿Qué es lo que me hace sentir? Las respuestas que des, entre más honestas, más te ayudarán a conocerte.

Lo que me enoja me recuerda a…

Por lo regular, cuando alguien nos provoca enojo o cualquier otra emoción tiene relación con nuestra historia personal, y es aquí donde no solo basta saber el significado del enojo o querer “controlarlo”, ya que si solo lo tapamos para que no se desborde o no se “nos salga” puede que explote en cualquier momento ya sea con una arranque de ira, con una mala decisión o con alguna molesta corporal porque esa emoción va a buscar una salida.

Regresando a la historia personal, “esa persona” que nos causa enojo nos está dando información, es una especie de espejo de aspectos que están en nosotros, que rechazamos o simplemente no vemos porque no es tan fácil darnos cuenta, únicamente damos por sentado que el “otro” es el que está actuando mal y que no lo soportamos.

Si nos detenemos a revisar a esta persona persona o situación con calma, quizá podemos caer en cuenta que nos recuerda a algo que hemos vivido. Tal vez puedas decir: “esto se parece a… o me recuerda a…” y aquí puedes comenzar a ver donde empieza el nudo que te tiene atorado.

Las emociones y situaciones que las provocan a veces son puntos ciegos

Esas situaciones son como puntos ciegos y el espejo retrovisor de nuestros ojos no los detecta, pero ahí están y si no las vemos chocamos una y otra vez ante lo mismo. Es como cuando dices: siempre me tocan trabajos donde mis colegas abusan de mí, son muy tontos y me desesperan, o me toca lidiar con jefes estrictos o siempre tengo que trabajar de más por que los demás son irresponsables.

Y quizá aquí, si esas frases te recuerdan algo, puedas pensar: “uy qué fácil, eso de fijarme en lo que siento no me sirve, yo lo que quiero es golpear y así saco mi furia y cuando pueda me desquito con el que me la hace”, “lo odio tanto que me gustaría hacerle daño” o “es que me han lastimado tanto que merecen un castigo”, frases que nos nublan y solo nos hacen quedarnos en la ira, el enojo, la rabia o la impotencia y nos siguen atrapando.

Si notas que alguna situación que te enoja tiene ciertas características o similitudes a otras que te han ocurrido puedes deducir que estás ante un patrón.

Cuando escribo que esa situación puede tener relación con nuestra historia personal y puede ser un patrón, es cuando puedes aterrizar en ti “eso” que te enoja. Para llegar a ello, un primer paso es preguntarte a quién o qué te recuerda de tu historia familiar.

Si dejas a un lado por un momento el enojo, quizá notes que esa persona que te enfada tiene rasgos de tu mamá o de tu papá que no te gustan o de algún familiar cercano, o estás actuando como actuaban ellos o tal vez la situación es similar a algún evento donde sentiste impotencia y no pudiste hacer nada.

Las posibilidades de respuesta pueden ser infinitas, por eso es importante que recurras a tu historia personal. Es ahí donde puedes encontrar las claves para conocer qué patrones o sentimientos hay en ti, qué fue lo que viviste en el seno familiar que estás encontrando o repitiendo en tu vida profesional, social o sentimental.

  • Llegar este punto es un gran paso.

Crecemos con lo que aprendimos en casa y no es que sea bueno ni malo, ni se trata de hacer un juicio sobre lo que nos enseñaron nuestros padres o lo que vivimos porque al final del día eso fue lo que hubo y mucho de ese aprendizaje lo adquirimos de manera inconsciente.

Aquí la clave es darnos cuenta de ello o cuestionarnos, ya que esto es lo que nos lleva a conocer el verdadero hilo que estamos siguiendo de creencias, actitudes y emociones.

Un ejemplo puede ser que de repente te des cuenta que tu papá o tu mamá era o es muy impositivo y no aceptaba ideas diferentes a las suyas, quería imponer su razón y a ti no te gustaba que actuara así, pero no sabías qué hacer porque él ejercía su autoridad y no te quedaba de otra más que aguantar.

¿Como enfrentar las emociones negativas?

Si revisas el presente puede ser que estés con colegas o un jefe que actúan de forma similar a él y a ti te enfurece o tal vez tú estas haciendo lo mismo y tienes conflictos con las personas con las que trabajas y te preguntas por qué.

Reconocer que estamos siguiendo a papá o a mamá en alguna actitud o creencia no es fácil ni tampoco lo es reconocer que deseamos hacer daño, golpear o gritarle a alguien que nos enoja porque “eso es malo”.

En vez de pensar que es malo acepta para tus adentros que eso sientes o piensas, que te da rabia, que te da impotencia, que te “choca” o que quieres imponer tu razón a toda costa, nadie lo va a saber, tómalo como un acto de honestidad contigo mismo, “a calzón quitado” como dicen por ahí. Esto puede ayudarte a salir del patrón y conocer dónde estás.

Para entender tu enojo o las emociones que estés viviendo es de gran ayuda acudir con un terapeuta o psicólogo porque él o ella tiene las herramientas que pueden llevarte a ver más claro, a darte cuenta de cosas que no estás viendo, a detectar dónde o cómo se activan tus botones de ira, tristeza, miedo u otras emociones.

Tu terapeuta puede guiarte a conocer mejor tu historia personal e ir juntando las piezas, limpiarlas y ordenarlas, con el propósito de que vivas todas las emociones de manera sana y digo sana porque no vamos a dejar de sentir enojo, tristeza, miedo o alegría porque son parte de la vida, pero sí podemos vivirlas de una mejor manera.

Datos para citar este artículo

Esperanza Arévalo Rosas. (2020). Emociones positivas y negativas: cómo enfrentarlas. Recuperado de Irradia Terapia México. https://psicologos.mx/emociones-positivas-y-negativas-como-enfrentarlas.php

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