Soledad y depresión en el hiperconsumo de las redes sociales

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Soledad y depresión en el hiperconsumo de las redes sociales

En diferentes ocasiones cuando se utiliza las redes sociales muchos familiares, amigos o conocidos, exhiben patrones de conducta como depresión, sensación de soledad, ansiedad, por lo general expresan no tener metas, no saber qué hacer con sus vidas o no saber que desean.

Éste fenómeno social, casi desapercibido es más común de lo que se piensa, pero es invisible porque no se puede detectar por la falta de conocimiento sobre el uso de redes sociales.

La gente del siglo XX que no sabían de las redes sociales porque sencillamente no existían, para conocer una persona o experimentar nuevas sensaciones, debían salir al mundo, arriesgarse, conocer el fracaso o el éxito, y la sensación de placer o satisfacción se postergaba hasta llegar a la meta.

Por otro lado, para conocer sobre la vida de los otros, era necesario entablar un diálogo que permitiera saber qué experiencias lo conforman y qué momentos lo han llevado donde ésta.

Este intercambio se hacía en diferentes lugares sociales del mundo real, y no había máscaras, disfraces, filtros, ediciones, que pudieran ocultar por mucho tiempo tanto el ser interior como exterior.

En la actualidad, la mediación que tienen las redes sociales con la forma de interactuar con los otros es totalmente distinta. El espacio virtual es manipulado tanto por sus fabricantes como sus usuarios, en este sentido, el usuario tiene una disponibilidad de recursos que le permiten comunicarse con el otro de una forma simbólica con diferentes interpretaciones, por ejemplo el emoticón.

Para exhibir la sensación de vergüenza, de timidez, de rabia, se utiliza el emoticón, este símbolo media la emoción, si se está triste, el emoticón en la red social disminuye la energía y la acerca algo carente de seriedad o gracioso. ¿Por qué se hace esto?

La sociedad del hiperconsumo del placer enseña que la felicidad se adquiere con el máximo de placer alcanzado, entre más momentos de placer o satisfacción en el menor tiempo se logren, será el nivel de felicidad individual que se tenga. De esta manera, cualquier forma o acción que permita alcanzar el placer rápidamente será aceptada.

A esta fórmula se le agrega el éxito. La felicidad y el éxito están mediadas por el placer, ¿Qué es ser exitoso en la sociedad del hiperconsumo del placer?, es tener la capacidad de acceder con mayor velocidad y a diferentes formas de placer en diferentes tiempos y espacios.

Entonces ¿Porque ocultar las emociones?, las emociones contrarias a la felicidad y éxito, no son compatibles con el modelo de sociedad de éxito hermperconsumista y de competencia que se impone. Las redes sociales son una forma de medir e incluso controlar cuanto éxito y felicidad se tiene.

Es por ello que cuando tenemos un momento de placer decidimos inmediatamente expresarlo en la red social para:

  1. decir que logramos un momento de placer,
  2. para encontrar la aprobación por parte de los otros de este momento de placer y
  3. poder competir con los otros en la mayor demostración de placeres que se han adquirido.

El número de likes o me gusta en una foto es una forma de aprobación y de puntos que te permiten coleccionar triunfos en un mundo virtual, generando al tiempo dopamina, que como sabemos es un estimulante que permite disminuir el dolor físico y psíquico. Sin embargo, el mundo real es mucho más complejo.

En una sociedad que ha enseñado que se debe tener miedo al fracaso, a la inseguridad y a la exposición que exija riesgos como la burla o la crítica, la red social se ha convertido en el medio que te permite ser aceptado y no fallar, para ello el espacio virtual es manipulado para evitar la frustración.

Arreglamos nuestra foto de perfil, la editamos, le ponemos filtros para disminuir al máximo la posibilidad de fracasar y buscamos entablar diálogos con diferentes personas en distintos lugares al tiempo, o cuando decimos algo que no es aceptado, nos salimos fácilmente del espacio virtual, nos ocultamos bajo falsos perfiles o utilizamos los memes (imágenes que por lo general tiene una alta carga de burla o ironía) en el mundo real no podemos hacer esto.

Apostamos en Facebook, twitter o whatsapp a que en esta cantidad de personas que contactamos al menos una nos pondrá cuidado, atención o más.

Esto genera que logremos aceptación más rápido que salir y conocer a la gente, aumenta nuestra producción de dopamina (nos autodrogramos y nos volvemos adictos), sentimos que somos éxitos socialmente, (porque somos sociales). Pero ¿Qué sucede cuando nos alejamos de la red social y volvemos al mundo real?

En el mundo real, no se puede alcanzar rápidamente el placer o la satisfacción como en el espacio virtual porque no podemos controlarlo y las condiciones no las imponemos sin vulnerar las reglas, igualmente, cuando hemos tenido altas dosis de dopamina que es una sustancia que se produce naturalmente en el cuerpo o a través drogas ilegales, se produce una disminución o natural de este exceso, (no podemos estar constantemente excitados, alegres, pues el cuerpo no puede resistir esta carga energética de euforia o alegría desbordante).

De esta manera, el cuerpo elimina o desaparece esta sustancia y se genera inmediatamente depresión, ansiedad, trastorno por déficit de atención, hiperactividad e incluso con un tiempo prolongado parkinson.

Es aquí donde el displacer actúa generando estas problemáticas de la conducta y del comportamiento, la sensación de frustración, ansiedad, no nos permite pensar, y como la dopamina causa adicción no nos permite pensar en el futuro, solo en el presente pues necesitamos rápidamente nuestra dosis de placer.

¿Cómo salir del hiperconsumo de placer? Volver al contacto con el mundo real y la naturaleza, entender que el placer generado en las redes sociales es momentáneo y nos estamos drogando, no temer al fracaso social y arriesgarnos a conocer gente y vivir experiencias nuevas, aumentar nuestra capacidad creativa y ser críticos con nosotros mismos.

Nota:

El autor es historiador de la Universidad del Cauca, Colombia, Cauca-Popayán. 13 de julio del 2018

Datos para citar este artículo

Jesús Iván Sánchez Sánchez. (2018). Soledad y depresión en el hiperconsumo de las redes sociales. Recuperado de Irradia Terapia México. https://psicologos.mx/soledad-y-depresion-hiperconsumo-redes-sociales.php

2 comentarios en “Soledad y depresión en el hiperconsumo de las redes sociales”

  1. Es un análisis real del mundo hiperconectado y a la vez aislado que demuestra la dificultad de relacionarnos verdaderamente. Felicitaciones al autor, es claro y coherente.

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