Como vivir sin miedo a la vida

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Como vivir sin miedo a la vida
Como vivir sin miedo a la vida

¿Qué es el miedo? La palabra miedo proviene del término latino metus. Se trata de una alteración del ánimo que produce angustia ante un peligro o un eventual perjuicio, ya sea producto de la imaginación o de la realidad.

¿Qué es el miedo a la vida?

Se refiere también al rechazo o aversión que siente un individuo a que le pase algo malo o contrario a lo que espera. Es desagradable, aunque es un mecanismo de supervivencia, si se presenta de manera exagerada o ante eventos irreales o traumáticos pude ser un detonante de bloqueos y falta de control en la vida. La función saludable del miedo es la protección.

Miedos razonables y necesarios de acuerdo al desarrollo:

  • De 0 a 1 año. Miedo a extraños o estímulos violentos, ruidos fuertes, pérdida de apoyo y separación de sus cuidadores o padres.
  • De 2 a 4 años. Miedo a los animales, a las caídas, a los extraños, a la oscuridad, a los cambios, a las máscaras. Pueden desaparecer conforme crece el niño y los enfrenta.
  • De 4 a 6 años. Se incrementan los miedos conforme sus estímulos por su amplitud de experiencias aumenta. Miedo a ruidos fuertes, a extraños, truenos, gente mala, a las alturas a los siniestros.
  • De 6 a 9 años. Tiene la capacidad de diferenciar y discernir las fantasías de las que no lo son. Sus miedos serán más reales como a la oscuridad, a las heridas, al daño físico, al ridículo, a la crítica, a la falta de destrezas académicas o deportivas.
  • De los 9 a los 12 años. Ya participa más su capacidad de razonamiento y pensamiento concreto. Miedo a los incendios, a los truenos, a los exámenes, al fracaso escolar, a los accidentes, a enfermar, a la muerte, al ridículo, a peleas, separaciones, divorcios, a sus compañeros.
  • De los 12 a los 18 años. Se reducen los miedos a los animales y a los estímulos concretos, conformándose los miedos a las situaciones de tipo subjetivo, como los que tienen que ver son la autoestima, el físico, al fracaso personal, a ser rechazado, a las críticas. Comienza su diferenciación con su familia y la identificación con sus pares.
  • Después de los 18 años. Algunos miedos se irán superando. Pero surgirán los que no son, convirtiéndose en auténticas fobias. Como parte de la madurez es el adquirir recursos para hacerles frente y poder responder a ellos de manera

Respuestas ante los miedos

Respuesta cognitiva

Tiene que ver con las ideas y creencias derivadas del temor ante un estímulo. El origen de estas ideas o pensamientos es automático, se pierde el control, temiendo hasta lo peor que pueda ocurrir, incluyendo desastres.

Características principales de este tipo de respuesta:

  • Creencias erróneas, negativas e irracionales respecto a la situación temida.
  • Cansancio físico y mental.
  • Afecta la atención, la memoria y la concentración mental.
  • Alteración del tiempo y el espacio.
  • Pensamientos irracionales, distorsionados, negativos y catastróficos.
  • Miedo a morir, a asfixiarse, a sufrir un infarto, a sufrir un accidente, a perder el control…

Respuesta fisiológica

Reacciones de los sistemas internos ante la presencia de un estímulo de miedo. Como pueden ser:

  • Aceleración del ritmo cardíaco, palpitaciones.
  • Opresión y dolor en el pecho. Ahogo y/o sensación de falta de aire.
  • Sudoración excesiva.
  • Sequedad de garganta y boca.
  • Exigencia de orinar y defecar.
  • Entumecimiento de brazos y piernas, parestesias. Hormigueo.
  • Problemas para dormir.
  • Dolores de cabeza, abdominales y musculares.
  • Acidez gástrica. Problemas digestivos (diarrea o estreñimiento, nauseas, vómitos).

Respuesta motora o conductual

Evitación, huida, búsqueda de ayuda y seguridad. En general, nos encontraremos con:

  • Evitación total del objeto temido.
  • Aislamiento total o búsqueda de estar rodeado de las personas para sentirse seguro.
  • Urgencia por escapar, huida con total pérdida de control.
  • Irritabilidad, ira, agresividad, movimientos descontrolados.
  • Gritar, llorar, bloquearse con gran inhibición motora.

Respuesta neurobioquímica. Fobias

Cuando la respuesta ante el estímulo “miedo” es exagerada e irracional, las personas no entienden explicaciones razonadas que expliquen lo ilógico del miedo, el terror es superior e incapacitante.

Las respuestas ante un determinado estímulo se tornan amenazantes y excesivas, cargadas de ansiedad, constante e irrazonable. En esta situación el miedo se convierte en fobia, donde ya no hay miedo sino pánico, y la ansiedad deja de ser positiva para pasar a ser negativa y patológica lo que la convierte en altamente dañina y perjudicial para quien la sufre además de alterar sensiblemente su capacidad para afrontar situaciones.

El estímulo sensorial (ilustración) se deriva hacia las redes neuronales, al considerarse el estímulo como peligroso, se lanza en automático la señal de alarma general que se van directo al tálamo y a la amígdala, que son la Central de Emergencias del Cerebro.

La amígdala lanza señales, que se extienden en décimas de segundo, por todo el organismo a través del tronco encefálico, lo que provoca distintos cambios fisiológicos y conductuales en el organismo que lo preparan para afrontar el peligro bien sea real o imaginario, las emociones, la lucha, la huida del peligro y la evitación del dolor, y en general de todas las funciones de conservación del individuo y de la especie.

La situación se resuelve y se vuelve al estado normal o se intensifica y la persona se paraliza, huye o hasta enferma.

Estas respuestas la cognitiva, la fisiológica, la motora y la neurobioquímica van a estar presentes e íntimamente interrelacionadas cuando se active un estado de ansiedad anormal o fóbica, por lo que con la modificación, superación o cambio de alguna de ellas, automáticamente modificaremos las otras otros tres, por lo que es importante conocerlas a fondo para saber cómo debe enfrentar los miedos la persona que padece una fobia o simple miedo.

Otros tipos de miedos:

Existen otros miedos que podrían juzgarse como menos obvios, objetivos o evidentes, pero no menos importantes dado los efectos que también ocasionan en el individuo, sobre todo en su salud. Son esos miedos internos, subjetivos, imaginarios o neuróticos que toman lugar cuando se siente cierta inquietud, inseguridad, desánimo, muy o poco emotivo.

El miedo al fracaso, abandono, rechazo, a la traición, a la humillación, o a la injusticia (próximo artículo) son miedos que se vuelven tan reales, que todo el cuerpo reacciona a éste y en particular los riñones. De hecho estos tipos de miedos, sólo aumentan las probabilidades de que suceda todo lo que se teme.

El miedo a la enfermedad misma puede ser un factor determinante para la aparición de ésta. Desafortunadamente, estos y todo tipo de miedos cuando son sobre todo irreales, fóbicos o imaginarios llegan a tomar el control de la vida del individuo. Los seis miedos fundamentales son:

  1. Miedo a morir,
  2. Miedo a la enfermedad,
  3. Miedo a la pobreza,
  4. Miedo a perder el amor de un ser querido,
  5. Miedo a la vejez,
  6. Miedo por una o más de las cinco heridas emocionales: al abandono, al rechazo, a la traición, a la humillación, a la injusticia, a la soledad.

Consecuencias en el cuerpo:

  1. Se incrementa el metabolismo celular.
  2. El corazón bombea sangre más rápido para llevar hormonas a las células, especialmente adrenalina.
  3. Aumenta la presión arterial, la glucosa en sangre, la actividad cerebral y la coagulación sanguínea.
  4. Se detiene el sistema inmunitario, y demás funciones no esenciales.
  5. Se dilatan las pupilas para facilitar la admisión de luz.
  6. La sangre fluye a los músculos mayores, especialmente a las extremidades inferiores. Para correr.
  7. Sudoración y Temblores.
  8. Falta de armonía en los riñones, lo que puede hacer que la persona se orine involuntariamente.

Consecuencias en la mente:

No hay que olvidar que el miedo es una barrera que te impide vivir la vida. En caso, de que sea excesivo: “El miedo nos paraliza, nos bloquea emocionalmente y nos dificulta disfrutar en muchas ocasiones de los pequeños o grandes placeres de la vida”.

El miedo, da lugar a una enorme cantidad de trastornos psicológicos. Entre ellos cabe destacar:

  • Trastornos obsesivos compulsivos.
  • Trastornos de ansiedad.
  • Ataques de pánico.
  • Síndrome de estrés postraumático.

Fobias. Como se comentó en un principio, los miedos nos ayudan a adaptarnos y nos protegen, pero si este se manifiesta ante situaciones irrelevantes, irracionales y de manera frecuente, es necesario que lo tomes en consideración, ya que se puede estar tratando de una fobia.

Para que un miedo sea considerado como fobia deben darse en las siguientes características:

  • Aceleración del ritmo cardiaco y problemas en la respiración,
  • Mareos y sudoración excesiva,
  • Ansiedad o pánico,
  • Necesidad y deseo imperante de escapar,
  • Sensación de morir o desmayo,
  • La sensación de miedo es desproporcionada en comparación con el peligro real de la misma.
  • Pérdida de control.

Y este evento te está controlando al grado de impedirte realizar las actividades cotidianas? Considera entonces que estás ante una situación que amerita apoyo y tratamiento profesional.

La psicología clínica es un recurso a veces necesario para superar estos trastornos ya que la persona afectada se ve muy limitada en su día a día. En aquellos casos donde la gravedad sea extrema la medicación consigue efectos muy beneficiosos. No hay que olvidar, que nunca podemos auto medicarnos.

Vivir sin miedo a la vida

Está bien tener miedos, porque nos ayudan a adaptarnos y nos protegen. Sin embargo es necesario reconocer cuando el miedo nos paraliza o nos impide realizar lo cotidiano.

Para poder eliminar los miedos, primero es necesario reconocerlos y determinar si se ha convertido en un miedo que ha tomado el control y no te permite vivir, que te ocasiona ansiedad, pánico, si es un miedo ante una situación irrelevante y si no te permite realizar las actividades cotidianas y si ha persistido por más de seis meses. Lo cual nos puede estar hablando de una fobia, por ejemplo: miedo o fobia al as arañas, a hablar en público, al rechazo, a las enfermedades, etc.

Vale la pena interactuar y enfrentar los miedos, aun cuando se han convertido en fobias, y el primer paso es reconocerlos y ponerles un nombre. En segundo lugar es analizarlo, si se trata de un miedo racional o irracional, hay que conocerlo! Identificar si le has cedido el control y por ende, el poder que tiene sobre ti. Y ahora viene la acción:

  1. Determina los cambios que quieres hacer. Y como sería tu vida sin ese miedo.
  2. Identifica si son originados por falsas creencias o pensamientos dramáticos y negativos. Y comienza a decirte pensamientos más racionales y fundamentados en, incluso, una investigación real.
  3. Puedes decidir acercarte poco a poco al estímulo. Incluso mediante algunas técnicas o estrategias divertidas: imagina el estímulo a colores, chusco o minúsculo. Acércate al estímulo de manera gradual, por medio de fotos, videos, etc.
  4. Inteligencia emocional. Con técnicas de relajación y respiración profunda puedes enseñar a tu cuerpo a eliminar gradualmente las reacciones fisiológicas y bioquímicas presentadas ante el estímulo.
  5. Los expertos mencionan que reconocer el poder que el miedo tiene sobre ti, te puede ayudar a comprender y hacer uso positivamente a tu favor. Por ejemplo el pánico escénico te ayuda a enfocarte y mantener la presencia en el evento que demanda tu atención.
  6. Como el miedo agudiza tus sentidos, al grado de favorecer al grado de favorecer la eficacia y poder que necesitas ante ciertas situaciones. Por ejemplo si te tienes que mostrar con energía ante la presentación de algún producto, el miedo previo te dará la energía suficiente para hablar, concentrarte y generar lo necesario para fluir.

Algunas sugerencias finales:

  1. Busca apoyo profesional, cuando ya no puedas ejercer el poder sobre tus miedos. Existen técnicas muy precisas que te ayudaran a recuperar el control de tu vida.
  2. Utiliza el pensamiento positivo y la inteligencia emocional y aplícalo para vencer tus miedos.

Recursos consultados:

Datos para citar este artículo

Pilar Ibáñez Meza. (2016). Como vivir sin miedo a la vida. Recuperado de Irradia Terapia México. https://psicologos.mx/como-vivir-sin-miedo-disfrutar-la-vida.php

8 comentarios en “Como vivir sin miedo a la vida”

    • Hola Asun,

      Como cada persona somos realmente únicas, es difícil saberlo sin tener antecedentes de tu vida. Por ello, lo mejor es que visites a un psicólogo de tu confianza, para que puedas trabajar de manera seria en conocerte mejor y ver qué es aquello que no te deja hacer y decir lo que deseas.

      Saludos!

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    • Hola Maite, si esto te pasó tomando ayahuasca y ya vas 8 veces que la tomas, entonces claramente lo primero es que dejes de tomarla.

      Luego, habla con la persona que los estaba guiando y dile que te ayude. Si no puede o no sabe, acude con un médico de tu confianza, especialmente un homeópata o un acupunturista, que serían mejores en este caso, pero pide cita con ellos ya. No dejes pasar más tiempo.

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  1. Tengo mucho miedo a la vida, miedo al aparato de la presion ese es Mi mayor miedo, tengo miedo de enfermarme del corazon, de morir, de enfermarme de los riñones de hablar en publico, de los aviones, de que mi hijo se caiga, de chocar en el carro, de no pasar un examen, de hablar en publico y mi lista aun no termina.

    Tengo tanto miedo a vivir que a veces dudo si esto es vida, por favor no quiero decirselo a nadie porque no quiero que piensen mal de mi; ahora estoy sin trabajar y cada vez que paso por episodios sin trabajo mis miedos agudizan, que puedo hacer?

    Ahora mismo quiero llorar tengo una familia hermosa mi esposo me ama y yo a el mi niño pequeño me adora y yo a el como es que yo no soy capaz de controlar mis miedos y solo me genero problemas a mi misma por favor ayudenme.

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    • Hola María,

      La situación que describes deja ver que necesitas pedir ayuda a un psicólogo o terapeuta de tu confianza, pues es muy posible que la causa esté escondida en tus primeros años de vida y tal vez ni siquiera la recuerdes.

      Como ya tienes hijos, sería doblemente bueno que trabajes este tema en terapia, pues vas a poder disfrutar más de tu vida y vas a poder enseñarle a tus hijos que si bien hay cosas que nos dan miedo, también tenemos la capacidad de enfrentarlas. Busca ayuda y te deseamos que pronto te sientas mejor!

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  2. Hace poco me asaltaron y por si fuera poco no hace mucho un tipo nos andaba siguiendo a mi hermana a su bebe y a mi, me quede muy asustada, tengo miedo que siga o que pase otra vez, ya no quiero salir

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